Revista nº 95

  • » Este invierno ayuda a tus defensas
  • » Estrés y ansiedad, aliados del insomnio
  • » ¿Cómo mejorar las articulaciones con suplementos alimenticios?
  • » La salud cardiovascular en el punto de mira
  • Actualidad

  • » Cofenat pide a la nueva ministra de Sanidad que regule las Terapias Naturales
  • Nutrición

  • » Nuestros hijos también son lo que comen
  • Salud

  • » La suplementación nutricional en la etapa menopáusica
  • ver portada
    Portada Revista nº 95
     
     

    Artículos

    Un herbolario en pleno corazón de Tenerife

    Una tienda modelo

    Hace más un año que Julia Gebauer Brunckhorst puso en marcha su herbolario en Tenerife. Aunque al principio tuvo miedo de montar su propio negocio, las dudas se han disipado al darse cuenta de que cada día funciona mejor.

    ¿Cómo mejorar la salud de las articulaciones con suplementos alimenticios?

    Salud

    Cuatro de cada diez adultos europeos padecen algún tipo de enfermedad articular. La articulación más afectada es la rodilla, pero también sufren los hombros, los dedos, la columna vertebral y la cadera. Aunque la artritis se asocia habitualmente con la vejez, la realidad es que puede aparecer a cualquier edad

    Joan Vidal-Jové, oncólogo médico y director del Instituto Khuab:

    Expertos

    Asegura que los conflictos emocionales son un factor desencadenante del cáncer, aunque no el único. Para prevenir la enfermedad, el doctor Vidal-Jové invita a afrontarlos mediante técnicas no invasivas que hagan emerger nuestro interior, sin olvidar el importante papel que deben jugar unos hábitos nutricionales conscientes.

    Ayurveda: el arte de vivir

    Terapias naturales

    El Ayurveda más que una ciencia, es una forma de vida y puede adaptarse a todo tipo de personas; pues sean cuales sean sus hábitos, siempre hay pasitos que se pueden dar. Es uno de los sistemas de salud más antiguos del mundo y su nombre significa “conocimiento de la vida o de la longevidad”, es el arte de vivir

    Editorial: De Kioto a París

    Por fin, el pasado 4 de noviembre entró en vigor el Acuerdo de París (2015), negociado durante la XXI Conferencia sobre Cambio Climático (COP 21) por los 195 países miembros y adoptado en diciembre del pasado año. Su aplicabilidad iba a materializarse en el año 2020, pero la ratificación por más de 55 países (entre ellos Estados Unidos, China e India) que suman más del 55% de las emisiones globales de efecto invernadero, adelantó la entrada en vigor del Acuerdo hasta principios de noviembre de este año. Hasta la fecha la cifra de estados ratificadores asciende ya a 111, que supone el 80% de las emisiones mundiales de carbono. Las principales potencias mundiales rubrican su compromiso con la senda iniciada en la capital francesa, y lo hacen con independencia de la postura que adopte la nueva Administración norteamericana. Donald Trump podría sacar a su país de un Pacto calificado como “irreversible” por su antecesor en el cargo, ha hecho pública su intención de abandonar el Acuerdo del Clima de París, y no ha dudado en tildar el fenómeno del cambio climático como “un cuento chino”, además de amenazar con cortar los fondos que su país transfiere a la ONU para programas sobre el clima.
    Por otro lado, críticos hacia el texto ponen en entredicho la vaguedad de sus promesas y su carácter supuestamente vinculante. Una de las diferencias existentes entre el Acuerdo de París y el Protocolo de Kioto, además de que el número de países comprometidos para reducir las emisiones es mayor, es que mientras Kioto establecía unos valores de reducción de emisiones fijados para cada país y sanciones por incumplimiento, el Acuerdo de París propone unas reducciones voluntarias y no presenta ningún mecanismo punitivo.

    El documento final compuesto por el Acuerdo del Clima de París rubricado en 2015 tiene estatus de tratado internacional legalmente vinculante. La preocupación principal no se debe al objetivo oficial global de limitar el aumento a 2°C, sino a las consecuencias que tendría este incremento para el clima del planeta. En particular, “el número de fenómenos climáticos podría duplicarse en los próximos veinte años y se intensificará su impacto sobre los recursos hídricos, la producción de alimentos y la salud humana, así como los servicios y las infraestructuras en las áreas tanto urbanas como rurales”, advierte el informe.

    Este acuerdo tampoco incluye medidas concretas, sino que es una mera declaración de intenciones, tal y como aseguran sus detractores. Se reconoce que es necesario tomar medidas pero no se dice cómo ni cuándo, ni siquiera cuáles son las medidas que se van a tomar. Según un análisis realizado por la Fundación Ecológica Universal, 2015 fue el año más caliente de la historia y probablemente 2016 será peor, ya que durante los seis primeros meses del año (que son los que imponen las mayores temperaturas), estuvo acompañado por el fenómeno de El Niño, dando un promedio de 1,05ºC sobre la era preindustrial. Agosto fue el agosto más caliente de la historia, y septiembre batió todos los récords en cuanto a concentración atmosférica de CO2. El ciudadano de a pie, desde abajo, puede aportar su granito de arena, pero los buenos resultados para salvaguardar el planeta dependen en gran medida de las decisiones y políticas a seguir por los gobernantes, que deben contemplar acciones más serias para luchar contra el cambio climático.

     
    © 2017 mi herbolario | Factor Ideas
    Condiciones de uso | Política de privacidad | Política de cookies