El presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aesan), Roberto Sabrido, presentó, el 17 de octubre, el plan “Cuídate +. Menos sal es más salud”, para la prevención del consumo excesivo de sal y el fomento de hábitos de vida saludables. Esta iniciativa se enmarca dentro del plan de acción para la reducción del consumo excesivo de sal y prevención de la hipertensión arterial en España, que la agencia desarrolla desde 2010.
El plan se compone de una página web (
www.plancuidatemas.es), en la que los usuarios podrán encontrar información muy interesante sobre el consumo excesivo de sal y un registro para unirse; y una cuenta de Twitter, desde la cual Aesan desea dar a conocer esta iniciativa y divulgar trucos y consejos sobre el tema. Tiene, además, un “grupo de amigos”, que son personas que ya se han decidido a poner en práctica estos hábitos en su día a día, y que “interactúan” con los que acceden a la página web, compartiendo sus experiencias.
De una manera fácil y sencilla, los visitantes a la página web podrán registrarse y, tras responder a unas preguntas, comenzar a recibir un correo electrónico diario, durante 20 días, de aquellos amigos del Plan que tienen un estilo de vida similar al suyo en edad, ritmo de vida, tipo de trabajo, alimentación o ejercicio físico. A través de estos correos, los usuarios registrados se darán cuenta de que cuidarse no es tan complicado y que, la implementación de ciertos gestos en el día a día, ayuda a construir unos hábitos de vida saludables sólidos, que sin duda reportan grandes beneficios para la salud. Además, con objetivo de “premiar” el compromiso de los usuarios, el Plan Cuídate + enviará cada 5 días un recetario con propuestas fáciles y saludables creadas por la Escuela de Hostelería de Madrid.
La página web contiene también información revisada por la Aesan, sobre la necesidad de consumir sal, los riesgos derivados de hacerlo en exceso, cómo leer correctamente el etiquetado de un producto o la diferencia entre la sal “visible” (aquella que echamos nosotros al cocinar) y la “invisible” (la incluida en los productos, bien de forma natural, bien a través de un proceso de transformación).