Reencontrando su equilibrio (El peso natural)

Sección: Macrobiótica

Publicación: Revista nº 47

En estos momentos cruciales de la humanidad, sabemos que tenemos un problema gravísimo entre manos a nivel colectivo: el sobrepeso de millones de personas en los países más ricos y avanzados, que no sólo afecta a edades maduras o tercera edad, sino que ya afecta a niños y adolescentes. ¡Es una pandemia! (Con la colaboración especial de Montse Bradford)

Por lo que ahora salen al mercado cientos de dietas, ayunos y formas, podría decir, muy creativas de cómo alimentarnos. Personalmente creo que no es cuestión de "otra dieta?, sino tan solo de mirar hacia atrás, de ver como nuestros antepasados comían, alimentos del campo o ver como en países no tan desarrollados, no existe obesidad, ya que sus alimentos son más primarios y naturales. No utilizan comida basura, fast-food, empaquetada o congelada. Su forma de vida rural y sencilla no les permite comer estos productos de la vida moderna, y con ello están más sanos y ¡carecen de obesidad!

Por descontado que tiene que ver el metabolismo y la forma en que vibramos y quemamos los alimentos. Si es un metabolismo lento, producido por una falta de fuego digestivo, los residuos de los alimentos y grasas no se quemarán debidamente y se acumularán, produciendo exceso de peso. Si por el contrario, hay un metabolismo activo y fuerte, se podrá absorber debidamente todo lo que comamos, produciendo energía, vitalidad y un peso equilibrado.

Pero también hay que estudiar este tema a partir del efecto y reacción que producen los alimentos. Cada alimento y bebida produce una reacción diferente en nuestro cuerpo, según lo que escojamos nos ayudará a acumular más peso o a eliminarlo.

El conocimiento energético de los alimentos y de la cocina, nos da libertad
Libertad para luego escoger lo que deseamos a cada momento, sin ataduras intelectuales, ni formas rígidas de alimentarnos. Podemos jugar en nuestra cocina, ser flexibles, estar presentes en el día a día, y poder cambiar constantemente de acuerdo a lo que necesitemos.

¿Por qué comemos?
Como muy bien dice el refrán ?Comer para vivir o vivir para comer?. Podríamos muy bien reflexionar unos momentos sobre ello. Ya que la mayoría de personas carecen del entendimiento energético para apreciar con profundidad su significado.

El proceso de alimentación está muy desvalorado a nivel popular, el cocinar es un agobio, es una pérdida de tiempo, una rutina, una obligación que hay que intentar olvidar, aunque vemos que los que piensan de esta forma, ¡están normalmente todo el día picando! No ofrecen a su cuerpo lo que realmente necesita, y éste cambio demuestra su insatisfacción constantemente.

Por esta razón, vemos como el proceso de cocinar está desapareciendo delante de nuestros ojos de manera rápida. Incluso las cocinas, antes centro de la casa, se construyen más y más pequeñas, dejando el espacio necesario, por descontado, para un gran frigorífico/congelador y el horno microondas. El cocinar, preparar alimentos para generar salud, energía, equilibrio y paz interior, es un arte olvidado, que hay que volver a recuperar a toda costa.

Según lo que comamos se va a construir la calidad de nuestra sangre, que es la que nutrirá a todo nuestro cuerpo. ¿Os parece esto una razón poco importante para escoger alimentos de buena calidad y preparados adecuadamente con amor y cariño? El cocinar, preparar alimentos para generar salud, energía, equilibrio y paz interior, es un arte olvidado, que hay que volver a recuperar a toda costa

Personas con exceso de peso
Estas personas pueden estar apegadas a:

- Comer con desatino sin poder parar, comer por comer, comer lo que sea, ya que tienen hambre, sin cuestionarse en ningún momento el efecto que tendrá lo que comen.

- También guiados tan solo por sus sentidos, esto me gusta y esto no, o por hábito o por apego emocional o familiar.

Al cabo de mucho tiempo siendo infelices y no sabiendo cómo comer, empiezan su jornada hacia el nivel intelectual- contando calorías, y siendo muy estrictos con ellos mismos.

Desafortunadamente, éste no es el camino para perder peso o encontrar una forma natural de alimentación. No podemos ser esclavos de las calorías, contando y sufriendo a cada momento lo que ingerimos. A corto o largo plazo, se producirá una reacción contraria: el querer obtener libertad comiendo libremente todo lo que nos apetezca o tengamos por delante.

O puede que deseen seguir una dieta o libro al pie de la letra (durante algunas semanas o meses), una ideología que puede no les vaya bien a su determinada constitución.

Nuestro cuerpo cambia a cada momento. Puede que un día necesitemos alimentos que nos refresquen, ya que hace mucho calor, o hemos tenido una conversación muy acalorada con un amigo, o hayamos trabajado mucho y necesitemos relajarnos. Puede que otro día, esté lloviendo, nos encontremos débiles, sin energía y fuerza o con mucho frío y necesitemos reforzarnos o activarnos.

No podemos seguir las instrucciones de un régimen a "fe ciega?, ya que el libro no nos puede decir a cada momento cómo nos encontramos. Todo cambia a cada momento. Lo importante es conocer el efecto-reacción de lo que deseamos ingerir, decidiendo con responsabilidad (habilidad-agilidad para responder) lo que necesitamos a cada momento.

Reacción de los alimentos en nuestro cuerpo

1) Alimentos que nos producirán peso denso. Es de lógica que si deseamos perder grasa, ¡tenemos que dejar de comerla! Alimentos con grasa saturada, todas las carnes, aves, embutidos, jamón, todos los quesos y huevos. También nos producirán peso denso, los alimentos con excesos de sal y condimentos salados, todos los horneados de harina, pan y bollería.2) Alimentos que nos producirán peso fofo.
- El grupo de los alimentos altos en calorías. Alcohol, bebidas gaseosas azucaradas, néctares de frutas, azúcar, chocolate, pastelería, bollería, helados, miel, sirope de arce, azúcar de caña, fructosa, sacarina, mermeladas con azúcar??
- El grupo de los alimentos que producen enfriamiento, apagan el fuego digestivo (entorpecen la eliminación de las grasas saturadas), hinchan, expanden intestinos y producen retención de líquidos por debilitar los riñones. Exceso de frutas tropicales y locales, zumos, verduras solanáceas (tomates, pimientos, patatas y berenjenas), helados, bebidas o comidas frías, leche de soja, tofu crudo, leche y yogures, kéfir, alcohol y exceso de ensaladas crudas.

- El grupo de los alimentos altos en grasa saturada y con efecto enfriante (congelación de las grasas en nuestro cuerpo). Leche, mantequilla, nata, yogures, kéfir, quesos blandos y cremosos, helados, también se podría considerar un exceso de aceite crudo?.

¿Qué hay que comer?
Se preguntarán los lectores. No hay que inquietarse podemos alimentarnos y nutrirnos perfectamente, con alimentos más de origen vegetal. La persona que desee adelgazar, tendría que utilizar más a diario alimentos de este reino, para complementar y equilibrar su exceso de peso.

Podemos cocinar con deleite alimentos vegetales, tanto cereales, legumbres y proteínas vegetales, verduras, algas, postres, etc. de forma suculenta, nutritiva, sensorial y que nos aporte la energía y vitalidad que necesitamos a diario. Tenemos que aprender a cocinar especialmente las proteínas vegetales, para poder integrar en nuestro repertorio semanal los platos ?de siempre? pero con ingredientes sanos y naturales.

Montse Bradford, experta en nutrición natural y energética
www.montsebradford.es

RECETAS

SOPA DEPURATIVA

Ingredientes (2 p.): 2 puerros cortados finamente, 1 nabo cortado a medias rodajas finas, 3 shiitakes (remojados 15 minutos y cortados finos), 2 tiras de alga wakame (remojadas con agua fría 2-3 minutos y troceada), 1 c.s. de jugo de jengibre fresco (rallado y escurrido), 1 c.s. aceite de oliva o sésamo, 2 c.p. de shiro miso, cebollino cortado crudo.

- Saltear los puerros a fuego bajo con el aceite y una pizca de sal marina, durante 5- 6 minutos sin tapa.
- Añadir 2 tazas de agua, los nabos, los champiñones, el alga. Tapar y cocer durante 20 minutos a fuego medio/ bajo.
- Condimentar con el shiro miso y el jengibre
* OPCIONAL: Servir con germinados de alfalfa.

VERDURA VERDE A LA PARRILLA con SALSA DE PIMIENTOS ROJOS

Ingredientes (2-3 p.): 1 manojo de espárragos (lavados y cortados su parte leñosa), 1 manojo de judías verdes, 1 puerro (cortado a lo largo, lavado y cortado a trozos grandes), medio manojo de brócoli (cortado a flores medianas). Salsa: 4 cebollas cortadas finas, 1 pimiento rojo (escalibado, lavado y cortado fino), aceite de oliva, sal marina, 1 hoja de laurel.

1. Para elaborar la salsa, saltear las cebollas con un poco de aceite de oliva, el laurel y una pizca de sal marina, sin tapa a fuego medio-bajo durante 10-12 minutos.
2. Añadir las tiras de pimiento rojo, un fondo de agua y dejar cocer a fuego lento durante 30 minutos como mínimo, con un difusor.
3. Retirar el laurel y hacer puré hasta conseguir la consistencia deseada (tipo mayonesa). Reservar.

1. Hervir las judías verdes y el brócoli con agua hirviendo y una pizca de sal, durante 3 minutos. Lavar con agua fría y escurrir bien.
2. Calentar una sartén grande o plancha, pincelarla con aceite de oliva y hacer a la plancha todas las verduras. Servir caliente con la salsa.

ENSALADA DE ARROZ SALVAJE

Ingredientes: 1 taza de arroz integral de grano medio, 3 c.s. de arroz salvaje, 3 zanahorias cortadas a dados, media taza de maíz, 1 c.s. de pasas de corinto, 1 c.s. de alcaparras, aceite de oliva, salsa de soja, perejil cortado fino.

- Lavar los dos tipos de arroz juntamente, colocarlos en una olla, juntamente con 2 tazas y media de agua fría y una pizca de sal marina. Tapar, hervir y reducir el fuego al mínimo.  Cocer durante 35-40 minutos con una placa difusora.
- Hervir las zanahorias y el maíz, durante 3-4 minutos. Lavar con agua fría y escurrir.
- Mezclar todos los ingredientes. Decorar con perejil y servir.

COCIDO DE AZUKIS CON CILANTRO

Ingredientes: 1 taza de azukis (remojados toda la noche con 3 tazas de agua), 1 tira de alga kombu, 2 cebollas cortadas finas, 3 zanahorias o un cuarto de calabaza cortada a cubos, 2 hojas de laurel, aceite de oliva, sal marina, 1 c.s. shiro miso.

- Tirar el agua de remojo y lavar los azuki bajo el grifo. Colocarlos en la olla a presión, junto con el alga kombu y el laurel. Cubrirlos totalmente de agua fresca, llevarlos a ebullición sin tapa. Retirar todas las pieles que puedan estar en la superficie sueltas. Tapar y cocer a presión durante 1 hora. Si al cabo de este tiempo, están tiernos y cremosos apagar el fuego. Si todavía estuvieran duros, cocinar de nuevo. La consistencia final debería de ser espesa: si hubiera mucho líquido dejar cocer sin tapa unos minutos.
- Saltear las cebollas con un poco de aceite de oliva y una pizca de sal marina, sin tapa y con fuego medio/ bajo durante 10 minutos. Añadir las zanahorias o calabaza, tapar y cocer unos 15-20 minutos más.
- Mezclar los azukis con las verduras salteadas, junto con el miso blanco. Servir con cilantro fresco.

c.s.= cucharada sopera c.p.= cucharada de postre c.c.= cucharilla de café

 

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Dieta macrobiótica, el alimento que equilibra la vida

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Publicación: Revista nº 35

El término macrobiótica deriva de dos raíces griegas: makro que significa “grande” y “largo” y bios que significa “vida”. Literalmente el significado de Macrobiótica por lo tanto es “larga vida” o todavía mejor “gran vida”.El término expresa la voluntad de vivir una gran vida, vivida plenamente en todos los aspectos que el hombre puede desarrollar relativos a su misma humanidad.

 
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