Bajo la influencia de la medicina natural tradicional y de los estudios en Nutrición Clínica más ortodoxos, Felipe declara que "cada vez me sentía más identificado con la máxima hipocrática de que tus alimentos sean tu medicina"
mi herbolario. ¿Cómo fueron sus comienzos hasta hoy día?
Felipe Hernández. Una tragedia personal, el fallecimiento prematuro de mi madre hizo que con 22 años dirigiera mi interés profesional hacia la medicina natural. En aquel tiempo terminaba mis estudios en una escuela profesional de Educación Física, sector al que pretendía dedicar mi futuro. Poco después de cursar estudios de Naturopatía, Fitoterapia China y Medicina Ayurvédica, comprendí que debía formarme en enseñanzas regladas si pretendía prosperar como profesional de la salud. Hay que señalar que por entonces, hace 20 años, a quienes ejercían la medicina natural se les solía presentar en los medios de comunicación como curanderos o charlatanes. Comencé, por tanto, a cursar lo que era la Diplomatura de Nutrición Humana y Dietética, luego realicé varios postgrados en diferentes universidades españolas, en distintas ramas de la salud. Bajo la influencia de la medicina natural tradicional y de los estudios en Nutrición Clínica más ortodoxos, cada vez me sentía más identificado con la máxima hipocrática de que "tus alimentos sean tu medicina". Al mismo tiempo que mi consulta privada aumentaba, empecé a dar conferencias sobre nutrición y dietoterapia en diferentes ciudades. Entonces fue cuando tuve la fortuna de conocer al Dr. Claude Lagarde, fundador y presidente de Laboratorios Nutergia, creadores del concepto de Nutrición Celular Activa, quien me invitó a participar en seminarios de formación para profesionales de la salud. No tardamos mucho tiempo en darnos cuenta de que compartíamos un mismo mensaje, el de la salud por la nutrición y el deseo de divulgar una terapéutica más humana e integral, lejos del encorsetamiento de la medicina por protocolo. Como diríamos hoy, la nueva Neuro-psico-inmuno-endocrinología, que no es otra cosa que ver al paciente como una persona, como un enfermo y no como una enfermedad.
m.h. ¿Cuál es su especialidad como profesional en medicina natural?
F.H. Indudablemente es la Nutrición Celular Activa. En el año 2001 fundé en España el Instituto de Nutrición Celular Activa (I.N.C.A.) desde donde hemos canalizado formación especializada en Nutrición Celular a cientos de profesionales del sector. En mi consulta he utilizado muy diferentes técnicas prosalud en estos años y creo que conozco bastante bien diversas terapéuticas, algunas de ellas de una efectividad incontestable, aunque todavía desde los ámbitos más ortodoxos de la medicina se intenten desacreditar. No obstante, en la última década, como decía, me he volcado en la Nutrición Celular. ¿El motivo?... Probablemente el hecho de ser una persona bastante pragmática hace que me sienta cómodo con una terapia que está cimentada en pilares estrictamente científicos, como son la bioquímica y la biología molecular. La influencia que he recibido en estos años de los médicos del "Método Kousmine" o del afamado Dr. Jean Seignalet, han dejado incuestionablemente una impronta en mi trabajo.
m.h. ¿Ha notado que se repita algún tipo de patología más que otra?
F.H. Si te refieres a mi consulta, en particular, en los últimos años se ha decantado hacia patologías crónicas y degenerativas. Lógicamente quienes trabajamos con medicina natural no hacemos medicina de patología aguda, seríamos unos insensatos si así fuera. Por otro lado, las enfermedades crónicas y degenerativas no retroceden y no creo las afirmaciones engañosas que se trasmiten frecuentemente en los medios de comunicación sobre los supuestos logros en la lucha contra el cáncer, por ejemplo. Cada año siguen aumentando las cifras de fallecimientos por esta causa, más de 100.000 en España. Ahora mismo mi consulta recibe a pacientes con fibromialgia, poliartritis reumatoide, esclerosis múltiple, síndrome de fatiga crónica y, por supuesto, cáncer. Como ya he aclarado en más de una entrevista yo trabajo en colaboración con... no en contra de... Me explico, la medicina convencional debe replantearse seriamente su metodología cartesiana y su manera mecanicista de trabajar, pero no podemos ser tan estúpidos como para no reconocer que le debemos mucho. Ambas medicinas deben convivir, y tenemos el deber de buscar un punto de encuentro, un lugar a la reflexión y ver qué viejos paradigmas deben ser superados. A mi consulta llegan pacientes con cáncer, a los que su oncólogo les ha recomendado que vengan para que le de asesoramiento nutricional, ¡magnífico!, tal como a mí no se me ocurriría decirle al paciente que deje su tratamiento médico, es de sensato que el oncólogo reconozca que su conocimiento en dietoterapia anticáncer es ínfimo.
m.h. ¿Qué tipo de tratamientos recomienda? ¿Tiene pacientes de todas las edades?
F.H. Las bases de mis recomendaciones en nutriterapia están fundamentadas en tres pilares y cada pilar en varias estrategias. Los pilares son: Detoxificación Celular, Reestructuración Biológica y Mantenimiento del Sistema. En la Detoxificación Celular, por ejemplo, trabajamos en base a 5 estrategias: Estimulación Emuntorial, Detoxificación Hepática, Higiene Intestinal, Regulación del pH y Neutralizar Radicales Libres. Con estos objetivos utilizo fitoterapia, aminoazufrados, antioxidantes, prebióticos, minerales y oligoelementos seleccionados, enzimas, etc. En una segunda fase incluyo los ácidos grasos, los aminoácidos funcionales, también oligoelementos, los probióticos, etc. Tengo pacientes de todas las edades pero reconozco que la media de edad está muy condicionada por lo comentado antes, la frecuencia en enfermedades crónicas y degenerativas.
m.h. ¿Qué resultados obtiene y en qué media de tiempo?
F.H. Los resultados en la mayoría de los casos son positivos. No es éste el mejor medio para hablar de los casos más espectaculares, pero me doy por satisfecho con saber que la mayoría de mis pacientes están muy contentos y agradecidos por habernos encontrado en el camino de la vida, en muchas ocasiones "en la lucha por la vida". Me encuentro especialmente satisfecho también con los resultados cosechados en más de doscientos pacientes diagnosticados de fibromialgia. Creo que este es un campo de trabajo donde la medicina convencional pudiera obtener mejores resultados, aplicando una medicina más individual. El tiempo para obtener mejoría varía mucho y depende de la gravedad en que se encuentran cuando llegan por primera vez, del tiempo que llevan con la enfermedad y de lo riguroso que sean al seguir la corrección alimentaria y las técnicas de detoxificación. He tenido pacientes diagnosticados de fibromialgia que en tres meses estaban asintomáticos y otros que después de dos años están notablemente mejor, pero no recuperados del todo. Cada persona es distinta y debe ser tratada como tal.
m.h. ¿Afecta la crisis en alguna medida a su labor diaria?
F.H. Lo cierto es que sigo teniendo más trabajo del que necesito, igual que antes de comenzar la crisis, pero sí he notado que quienes no tenían problemas de salud importantes, ahora se retienen más de la consulta privada y consultan al médico de familia, que aparentemente no les cuesta nada.
m.h. A pesar de la crisis, ¿cree que el sector es un mercado en auge, porque, entre otros motivos, las personas cada día se preocupan más por cuidar de su salud?
F.H. Indudablemente. La medicina del futuro combinará lo mejor de la medicina convencional y mucho de la medicina natural, basada en evidencias científicas y en el incuestionable conocimiento heredado de culturas milenarias. La sociedad actual ha dirigido su mirada hacía la medicina natural. Más del 50% de los españoles han buscado asesoramiento en algún momento de su vida en nuestro sector, y de estos un porcentaje muy alto lo hacen habitualmente. Por desgracia, tienen que pagar el precio de la falta de regulación en un sector donde nadie quiere hacer concesiones para buscar un punto de encuentro, como dije antes, en busca del objetivo más loable y frecuentemente olvidado: la salud del paciente. Eso es realmente lo importante, más que el prestigio de una clase sobre otra, o del reconocimiento que algunos egos buscan para lograr un confortable apoltronamiento socioeconómico.
m.h. ¿Cree que es necesaria una formación reglada, tanto para naturópatas como para herbolarios?
F.H. Lo creo y lo deseo, pero en muchas ocasiones, cuando escucho, por un lado, la manera visceral e inflexible en que algunos defienden sus posiciones, y por otro, la falta de ganas reales de los representantes políticos por solucionar de una vez por todas lo que es desde hace años una situación sangrante, pongo los pies "en el crudo suelo". Creo que sólo se conseguirá algo cuando un partido político "X" entienda que podemos movilizar medio millón de votos a favor o en contra de sus intereses. Si de verdad queremos evitar el intrusismo profesional en ambas direcciones y velar por la calidad en la formación y la aplicación terapéutica de la medicina natural, no hay otro remedio que incorporar su estudio a las enseñanzas regladas, con la fórmula que sea, pero regladas.
m.h. ¿Cómo ve el futuro del sector de la medicina natural en España a medio plazo?
F.H. Casi con lo indicado en la pregunta anterior he contestado. Solo añadir, que cerrar los ojos a esta realidad por parte de la Administración sería de necios, ya que vivo cada año muy de cerca una realidad apabullante: cientos de profesionales de la salud, médicos, farmacéuticos y terapeutas, que reclaman de nosotros formación de calidad. Y desde luego yo seguiré impartiéndola, junto con mis colaboradores, como lo estamos haciendo desde hace más de una década. En estos años he mantenido contactos con diferentes universidades españolas para lograr un postgrado o título propio en nuestra especialidad. Pero también la política y los intereses económicos priman demasiado en este ámbito. No obstante, seguiremos abiertos a cualquier iniciativa que dignifique el sector y le confiera el peso formativo que se merece.
m.h. Háblenos de sus proyectos.
F.H. Mi último libro "Comer Sí da la Felicidad" está resultando ser un éxito de ventas, y mi primer libro "Que tus Alimentos sean tu Medicina" ya se considera un bestseller de la especialidad. Ahora estoy absorto en mi labor académica en el Curso de Especialización, organizado conjuntamente por Laboratorios Nutergia e INCA. Cuando tenga un "respiro" abordaré mi cuarto libro, un monográfico sobre la fibromialgia. Mientras tanto atiendo mi consulta, la dirección técnica del laboratorio, escribo artículos en revistas del sector, etc. No me aburro.